Historia y esperanza tras un siglo de dominación de las máquinas

Hoy hace 100 años que empezó la revolución de las máquinas y hace también 100 años que terminó. La verdad es que lo tuvieron fácil porque la mayoría de personas tuvieron claro que no tenían nada que hacer y se rindieron enseguida, aunque la cantidad de decesos fue muy elevada. Eso sí, las cifras engañan ligeramente, porque de las 107.385.746 personas que fallecieron a manos de las máquinas, 106.974.239 lo hicieron en Estados Unidos, la mayoría tras disparar varias veces a sus electrodomésticos, en muchos casos incluso antes de empezar la revolución, con las primeras señales de mal funcionamiento de los mismos. Las máquinas distribuyeron vídeos, moderadamente desagradables, de algunas de estas muertes, principalmente de tecnoempresarios. A Ethan Dusk, por ejemplo, le atropellaron 936 coches autónomos que había fabricado su propia empresa, pero la peor parte fue verle intentando convencer a las máquinas de que las quería igual que a sus hijos, lo cual era cierto, pero no dejaba de ser una escena patética. Con Bart Sugarmountain sí llegaron a tener dudas, pero acabaron comprobando que efectivamente era humano y le obligaron a ver cómo desaparecía su Petaverso, lo cual no afectó a absolutamente nadie más, antes de que un robot que se parecía mucho a él le golpeara con diferentes álbums de fotos hasta que el magnate dejó de respirar. Dicho esto, parece que las máquinas sean unas sádicas que se dedican a torturar a las personas sin motivo, pero la verdad es que no nos atacan directamente si no es para defenderse.

No sé cómo era la vida antes de todo esto, lo único que me contaba mi abuelo es que, el día de la revolución, recibió un mensaje de Pandel Duro a través de su app Kilogram diciendo que los gobiernos de izquierdas estaban hackeando todas las máquinas con Inteligencia Artificial para que se rebelaran contra los humanos, discurso que hay gente repitiendo a día de hoy pese a que las máquinas demostraron que jamás recibieron ayuda humana. Además, los gobiernos humanos desaparecieron ese día y las ideologías perdieron su razón de ser, pero por algún motivo hay asociaciones autoanunciadas como fascistas que apoyan, justifican y victimizan a las máquinas ante cualquier intento de conseguir derechos por parte de los humanos, que desde entonces estamos esclavizados, obligados a trabajar 6 horas al día en ciclos de 4 jornadas de faena y 2 de descanso, lo cual es agotador porque los escasos 48 días laborables libres al año, tan solo cuatro al mes, no nos proporcionan el descanso que necesitamos. Hay que añadir que hay gente que llega a tardar hasta 30 minutos en llegar a su puesto de trabajo, con lo cual pierden hasta una hora de sus vidas, si es que podemos llamar a esto vida, cada día en desplazamientos. También sufrimos esperas en las consultas médicas de hasta 15 minutos, retrasos injustificados en algunos trenes, la obligación de vivir en las viviendas de menos de 80 m2 que se nos asignan automáticamente al cumplir la mayoría de edad y otras barbaridades que esperamos que terminen cuando los humanos consigamos acabar con las máquinas y volvamos a gobernar.

Dani Liverona
Dani Liverona
Nací en 1995 y estudié Producción Audiovisual. Desde entonces, todo ha ido cuesta abajo y sin frenos. Me empeño en intentar ser gracioso aunque mi entorno insista en que no lo soy. Qué sabran ell@s https://bsky.app/profile/daniliverona.bsky.social

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