¿Cansado de ser el hazmerreír de la oficina? ¿Harto de que te ignoren en la fila del pan? ¿Quieres desbloquear el animal ápex que hay dentro de ti? Con estos simples tips podrás inspirar el temor y el respeto del ser más temible de la ciudad: la gaviota.
Toda la comida que veas es tuya, si tus compañeros no querían que te comieras su táper que no lo hubieran dejado en la nevera, encima de la mesa o escondido entre bolsas de basuras. Todo el mundo tiene derecho a comer, empezando por ti.
Si tu compañero de trabajo es un brasas con ser vegetariano comete cada día una lata de atún delante suyo, si sigue insistiendo comételo.
No guardes rencor, si tu jefe no te respeta simplemente cágate encima suyo.
En caso de confrontación, no discutas, limítate a chillar en un tono agudo y estridente hasta que los demás estén obligados a admitir su derrota o simplemente marcharse.
No te preocupes por nimiedades como las leyes, ha fin de cuentas nadie nunca ha juzgado a una gaviota.
Ocupa todo el espacio, que todo el mundo sepa que estas allí. Por si acaso cágate un rincón de la oficina, hay que marcar territorio.
Cagar es muy importante. Sé orgulloso de tu mierda, siempre que vayas al baño deja la puerta abierta.
Comerás casi exclusivamente arroz con pollo y, en caso de aprieto, alguna paloma.
Aprende lo suficiente de estoicismo para saber lo que es, pero desconocer su definición. Las gaviotas solo van a la puerta de la biblioteca, nunca entran en ella.
Levántate muy temprano y haz ejercicio con música bien alta. El objetivo no es entrenar sino molestar.
Defenderás a muerte a tus amigos, a menos que puedan ser comida.
En situaciones sociales sitúate siempre en sitios visibles y con actitud de vigilante de seguridad. Las nenas lo encuentran irresistible.
Negociar cualquier cosa es mucho más fácil si en tus labios todavía hay rastros de sangre de tus víctimas. Esta táctica es especialmente eficaz para pedir un aumento de sueldo.
En general chillar, cagar y matar solucionan cualquier tipo de problema que te puedas encontrar, en el extraño caso que fallen intenta volar o, en su defecto, marcharte a Andorra.
Si sigues estos simples consejos conseguirás ser como la gaviota; el patinete eléctrico del aire, pero en la tierra.


