—Lo has hecho bien.
—Sí, y quiero hacer más. Pero estoy con las novias.
—¿Tienes muchas novias?
—Sí.
—Pues te aconsejo no dejarlas.
—Quiero dejar algunas porque con todo no puedo. Hay días que una me vuelve loca y digo: lo dejo.
—Ya, normal. ¿Y haces muchas películas?
—No muchas. Quiero hacer más, pero si estoy con las novias ya digo que no puedo. Entonces mi idea es dejar algunas para poder ir haciendo más y más cine, para tener tiempo. Y porque luego el fin de semana si he estado de rodaje necesito descansar y no puedo con las novias.
—Pero es que dan mucha estabilidad, aunque sean pesadas.
—Pero no puedo compatibilizar novias y películas. No pensaba que me fuera a gustar tanto pero me gusta mucho y quiero centrarme en el cine. Además está bien pagado.
—Pero las novias también.
—También, también.
—Tú sigue con las novias, hazme caso. Yo las dejé y me arrepiento.
—Jaja, vale.
*Eran dos maquilladoras.


