Cómo saber si el Rolex que te ha regalado tu padre es falso

– No tiene número de serie o el número de serie está mal grabado y mal definido.

– Los modelos de 2002 en adelante tienen el logotipo grabado a láser en el cristal a las 6 en punto.

– Tu padre lo llama “el Rolex”, haciendo las comillas con los dedos.

– La lente Cyclops aumenta la fecha 2,5 veces. Si esta lente es plana y no hay aumento, estás ante una falsificación.

– Tu padre te lo ve puesto y dice: “Pues da el pego, a ver si va a ser bueno de verdad”.

– Rolex fabricó algunos relojes de cuarzo en los años 70 y 80 (Beta 21 y Oysterquartz). Todos los demás tienen movimientos mecánicos automáticos.

– Cuando no lo llevas puesto, tu padre te pregunta si has guardado “el Trolex” en la «caja fuerte» (nota: no tienes ni has tenido nunca ninguna caja fuerte).

– Los Rolex no tienen manchas o imperfecciones en la esfera y las manecillas están pulidas y con acabados muy cuidados. 

– Tu padre se lo compró a un señor por diez euros en un bar. No hubo regateo, le dijo “diez euros” y tu padre sacó el billete mientras preguntaba: “Es de los buenos, ¿verdad? Jejeje…”. El vendedor no contestó.

– El modelo de pulsera tiene que cuadrar con el modelo de reloj.

– Localiza al vendedor, preguntando por él en los bares del barrio. Es un tipo de unos cincuenta años, con aspecto de estar siempre enfermo, que de vez en cuando se acerca a los clientes y les muestra un reloj, un bolso o alguna chaqueta que todo el mundo sabe que no es de piel. En algunos bares ya no le dejan entrar, pero en otros hacen la vista gorda si no molesta mucho a los clientes. A ver, seguro que es una falsificación, pero por preguntar no pierdes nada y, además, parece bien hecha: es un reloj mecánico, la corona está grabada, el modelo parece correcto… ¿Y si se lo compró a alguien que no sabía que lo tenía? ¿Y si lo encontró en una caja en los Encantes, después de que algún ignorante vaciara el piso de su abuelo recién fallecido sin prestar atención a lo que sin duda era un Rolex auténtico, un Submariner de principios de los 2000 con el bisel negro? Cosas más raras se han visto. Total, que lo encuentras al cabo de unos días y al principio se ríe de ti, no se admiten devoluciones, dice, pero insistes en que solo quieres saber de dónde ha salido el Rolex y si tu padre habla en serio o no cuando se refiere a él como “tu herencia”. ¿Es robado?, preguntas. Y el tipo se enfada y te dice que no es ningún ladrón, que se gana la vida honradamente y te enseña lo que parece una pluma Montblanc. ¿La quieres? Solo quince euros. Pero una pluma es más barata que un Rolex, dices, pensando en voz alta, y el tío te suelta, venga, diez euros, y le compras la pluma, que parece buena, igual resulta que es auténtica de verdad. En cuanto llegues a casa la pruebas. Pero recuerdas por qué estás ahí y le dices no, espera, yo venía por el reloj, y te contesta, mira, tío, a mí me los pasa el Jet Li. ¿El Jet Li, dices? Sí, ya sé que es un mote racista, pero todos lo llamamos así porque trae cosas de China. Y entonces dudas, porque Rolex solo fabrica en Suiza, pero ya has llegado hasta allí, así que le preguntas dónde puedes encontrar a Jet Li y te dice que no deberías meterte en eso, que esa gente no se anda con tonterías, y le dices que no se preocupe tanto por los demás, que eso no es asunto suyo, y te da su dirección. Al rato estás en un 365, una de esas cafeterías y panaderías que han abierto por toda Barcelona, y preguntas por Jet Li, que sale del almacén y no es chino ni nada y te pregunta qué quieres y le dices que solo necesitas saber si el Rolex que has comprado es verdadero o falso. Te pregunta si se lo has comprado al Rúben, con acento en la u, y te das cuenta de que no le has preguntado su nombre al vendedor y ahora te sabe mal ser tan desconsiderado con la gente, pero dices no sé, a un tío más o menos así, y te dice, ah, al Joan, pero bueno, da igual porque todo lo que traigo es falso, me lo hacen en China. Antes era comercial y viajaba mucho y ahí lo copian todo. Me quedé con algunos contactos. ¿Quieres un bolso Hermès? Y le dices que no, pero te hace pasar a la trastienda y te enseña relojes, bolsos, corbatas, gafas de sol… Tienen la certificación de la UE, te dice, las hacen en la misma fábrica de Persol. Y al final te animas y sales con los regalos de varios cumpleaños, incluido un Omega para tu padre, y con un donut al que te invita. Pero antes de irte, insistes, por si acaso: ¿y este reloj, preguntas, es de los tuyos? ¿No se lo encontró Joan en los Encantes o lo que fuera? Te agarra la muñeca, lo mira y dice que sí, que es de los suyos, pero nadie va a saber que es falso, excepto un relojero o quizás alguien que tenga un Rolex de verdad. ¿Tú conoces a alguien que tenga un Rolex de verdad? Y le dices que no y te dice que claro que no, son todos falsos, quién coño se va a gastar de cinco mil euros para arriba en un reloj, si el móvil te da la hora. Hay que ser idiota. Y te vas y paras en la papelería a comprar tinta para la Montblanc, que es de émbolo, y a lo mejor la pluma sí que es de las buenas porque Jet Li no tenía ninguna, y las plumas son caras, pero no tanto, así que puede ser, por qué no, cosas más raras se han visto.

– Acércatelo al oído: la mecánica de los Rolex es totalmente silenciosa. Si oyes algo parecido a un tic-tac, es falso.

Jaime Rubiohttps://laconspiracion.es/
Jaime Rubio Hancock (Barcelona 1977, aunque aparenta 1981) trabaja en El País, donde escribe cosas y hace café. Ha publicado '¿Está bien pegar a un nazi?'. Autor del blog La decadencia del ingenio y de las novelas La decadencia del ingenio, El secreto de mi éxito y El problema de la bala. También ha colaborado con GQ.com y con Periódico Diagonal. Siempre habla de sí mismo en tercera persona para que no le confundan consigo mismo, pero me acabo liando y se delata.
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