Recogemos testimonios de distintas personas que viven en Barcelona para mostrar una visión real de la situación habitacional de la capital catalana.
Marco Fernández, 37 años, propietario en varios barrios
“Yo hasta hace diez meses vivía de alquiler en Sants. De repente, un día, me llamaron de una inmobiliaria. Y nada, que si quería ver un piso cerca, que era una ganga y tal, y claro, si me han llamado, ¿cómo iba a decirles que no me interesaba? La que me enseñó la casa, majísima. El piso no era muy allá, pero ¿qué iba a hacer? ¿Decirle a la chavala que no? Total, que dije, mira, ya está, le digo que sí y me lo quito de encima. Luego los de la inmobiliaria cada día con WhatsApps de nuevos pisos, y yo que sé, es que me sabe fatal, y yo entiendo que ellos hacen su trabajo, así que ya que se tomaban la molestia de llamarme, pues oye, iba a ver los pisos… Así salía de casa. Total, y una vez ahí, pues ya que estamos, ¿no? En fin, que sí, que ahora tengo 89 pisos”.
Laia Ramón, 39 años, vecina de Gràcia
“Cuando les conté a mis amigos que había pillado un piso por 800 euros al mes fliparon. No está nada mal, es un bajo exterior de dos habitaciones; a mí hasta me sobra una, fíjate. Lo único malo es que tiene una puerta corredera que se abre por sensor, entonces cada vez que pasa alguien por la calle cerca se abre, pero bueno, así también respiras de verdad la vida de barrio”.
Roser Font Albacete, 72 años, con propiedades en varios barrios
“Tengo un número indeterminado de propiedades que permiten que un número indeterminado de personas interesadas en la cultura catalana descubran nuestra bella ciudad; ojalá hubiera más personas como yo. Por cierto, me gustaría desmentir las acusaciones: yo no soy Roser Font Albacete la concejala de vivienda, soy otra Roser Font Albacete. Eso sí, yo misma y mucha gente de mi entorno pensamos que la otra Roser Font Albacete es la mejor concejala que ha tenido esta ciudad”.
Francesc Contreras, 22 años, vecino de Les Corts
“Conseguí un piso en Les Corts por solo 800 euros. Los caseros tenían dificultades para encontrar a alguien que quisiera convivir con el fantasma que habitaba la vivienda. Habían probado exorcismos de todo tipo, pero nada, ahí seguía. Es Manel, su bisabuelo. Al principio, bueno, pues me molestaba un poco que anduviera toda la noche apagando y encendiendo las luces. Un día me senté con él y le enseñé la factura de la luz, y desde entonces está más relajado. Además, ya tenemos como nuestros códigos de compis. Cuando hay visita y ya me están taladrando la cabeza, le pido que tire algún cuadro, que mueva puertas o que rompa algún vaso. ¡Manel, p*to amo!”
Marcel Ferrer, 44 años, vecino de Sant Antoni
“Yo he firmado mi segunda hipoteca con el Sabadell porque te regalan un juego de sartenes que flipas. ¿Tú sabes la de sartenes supuestamente antiadherentes que he comprado y que resulta que se pegaba todo? ¿Tú sabes la de huevos a la plancha que han acabado siendo revueltos, solo por pura desesperación? Años y años sin poder saborear en casa mi plato favorito. Una amiga me invitó a la inauguración de su piso y preparó unos huevos a la plancha increíbles, con una silueta y una consistencia dignas de museo. Total, que me dice que además está encantada porque con la sartén nueva no se pega nada. Me dice que se las ha regalado el Sabadell. Busco el modelo en internet y no aparece en ninguna tienda. Bajo a la ferretería del barrio y tampoco. Que solo las tiene el Sabadell. Tócate los cojones. Al día siguiente ya tenía mi hipoteca a tipo variable y mi ansiado juego de sartenes. La casa que pillé, no sé, la más barata que salía en idealista. Creo que está en un pueblo de Palencia. Pero vamos, que hoy pienso cenar otra vez huevo a la plancha”.
Laura Riquelme, 33 años, vecina del Eixample
“Vivo de alquiler en el Eixample desde hace tres años y me gustaría agradecer públicamente a Roser Font Albacete que solo me haya subido el alquiler un euro en lo que va de año. Ahora pago 2801 euros. Por cierto, no es Roser Font Albacete la concejala de Vivienda, es otra. Eso sí, creo que Roser Font Albacete está haciendo una gran labor en el Ayuntamiento”.
Arnau Vila, 49 años, vecino de La Barceloneta
“Pues aún estoy flipando, tenía el 79.432 en el sorteo de la única vivienda social de la provincia ¡y me tocó el otro día! ¡Gracias, Roser Font Albacete!”
Anna Felipe, 55 años, vecina de Poble Sec
“Me vendieron este piso en Poble Sec con inquilinos. Yo ya lo sabía cuando lo compré. Eran cinco Erasmus italianos que se marcharían en junio. El caso es que se han quedado haciendo un máster y ya como que me daba cosa que se fueran. Yo duermo en el sofá y en principio las próximas navidades iré a verlos a su país ¡si se van, claro! (risas)”
Johannes Fischer, 31 años, vecino del Raval
“Oh, sí, Barça is great. I love the sun”.
Mateo Zanetti, 8 años, vecino de Avinguda Diagonal
“Sí, soy Mateo de La familia Zanetti. Hace tres años se hizo muy famoso un vídeo mío celebrando la victoria de Argentina en el Mundial. Ahora mis padres me han puesto una GoPro y la llevo al cole todos los días para los directos. No me molesta, la verdad, mis followers me chivan las cosas en los exámenes. Ya me he comprado un piso en Avenida Diagonal, pero vivo yo solo allá. A mis padres les dije que cuando ellos consigan algo por sí mismos podrán procurarse una casa. A mi hermanita Belu, de dos años, también se lo expliqué, pasa que la pibita aún no lo entiende”.
Daniela Salvador, 36 años, copropietaria de la plaza de garaje C1398 en Nou Barris
“Ya se lo decía yo a mis padres, que era imposible que fuera tan barato. Y ellos, erre que erre, que lo cogiera, que era una ganga. Hasta me prestaron 5000 euros. Total, que ahora tengo que comprarme un coche para poder vivir en esta plaza de garaje. Tendré que pedirles otros 5000 euros”.


