Ascenso y caída de Fluvi, el héroe ecologista con forma de gota de agua de la Exposición Internacional de Zaragoza de 2008

En febrero de 2006 nace Fluvi en el laboratorio de Sergi López Jornada. El diseñador barcelonés consigue enlazar el ADN de una gota de agua con un espermatozoide congelado de Marty Feldman (el actor).

De los ciento diecinueve mutantes, Fluvi es el único que desarrolla un cociente intelectual superior a 65. El resto, con deformidades físicas y trastornos mentales, sobrellevan una vida más o menos normal y se convierten en votantes de VOX.

Fluvi es propuesto junto con otros 120 diseños para representar la Expo de Zaragoza de 2008.

En el combate a muerte en la Plaza de Toros de la Misericordia, Fluvi arranca la cabeza a Mañi en la ronda final tras ahogarle con el zorongo.

Su nombre se decide por votación popular a través de mensajes SMS. Entre los nombres propuestos se encuentran Gotika, Aguachirri, Ojosgordos, Awica, Chorrazo o Mutantemierda.

La votación es muy reñida. El nombre escogido es Fluvi, muy cerca de Mutantemierda. Su nombre real antes de la votación era Anselmo López Feldman.

El ya conocido oficialmente como Fluvi es presentado en el estadio Santiago Bernabéu el 12 de abril de 2006 con motivo de la final de la Copa del Rey entre el Real Zaragoza y el RCD Espanyol. Fluvi tiene el honor de hacer el lanzamiento inaugural del partido. Al chutar la pelota, le da a un niño en la cara y le rompe las gafas.

Fluvi, en lo más alto de la fama, participa en la serie de televisión de trece episodios Las aventuras de Fluvi (2008). De los cuatro minutos de duración de cada capítulo, tres minutos y medio corresponden a la intro y los créditos finales.

Los episodios, dirigidos a los más pequeños de la casa, giran en torno a temas como el ahorro de agua, el reciclaje, las bondades de la comida sana, la reducción del salario y el aumento de la plusvalía en las empresas o el cáncer de próstata.

Tras su fugaz y exitoso paso por televisión, Fluvi comienza a trabajar paseando arriba y abajo por la Expo. Reparte folletos y aparece como figurante en los encuentros de prensa con políticos y otras personalidades.

Después de seis meses, en los que se fotografía con cientos de miles de personas, es entrevistado en televisión, cena con actores famosos en restaurantes de lujo, toma drogas y mantiene sexo con prostitutas de lujo, finaliza la Expo el 12 de octubre de 2008 y Fluvi es abandonado en un almacén.

Fluvi consigue escapar por una ventana después de romperla de un ojazo. No tiene salario ni hogar y duerme junto al pilar principal bajo la Pasarela del Voluntariado, uno de los mejores exponentes de estructura metálica atirantada de la ingeniería de puentes actual. Allí ofrece servicios sexuales a curiosos y paseantes con un cartel en el que se lee «La fluvo* a buen presio».

Fluvi cobra las fluvaciones muy barato y pronto ahorra algo de dinero. Se compra unas bambas nuevas, un brick de vino tinto y unas gafas de sol tamaño extragrande. Los ataques continuos de los mosquitos a orillas del Ebro le dejan el cuerpo como la piel de un pepino.

Tras varias semanas de trabajo agotador bajo el sol y cientos de fluvaciones, Fluvi descubre que Sergi López (su diseñador y padre) había cobrado 149.000 eurazos por la cesión de derechos de explotación de su diseño.

Fluvi se golpea los ojos contra uno de los pilares de la Pasarela del Voluntariado y derrumba el puente. Grita al cielo: «¿Por quééééééé?». Luego, entre los escombros, sigue fluvándosela a un cliente.

Fluvi desayuna una tostada con mantequilla y un carajillo en el bar restaurante La Bola. Le roba la bici a un niño y se presenta en la casa de Sergi López. Hablan un poco de cómo le van las cosas y, finalmente, Fluvi le pide a Sergi una parte del dinero del concurso y algo de cocaína.

El diseñador se niega a darle nada. Fluvi insiste, sobre todo en lo de la cocaína. Sergi repite que nanai de la China y añade que en qué estaría pensando cuando lo diseñó en el laboratorio.

Fluvi saca un cuchillo de plástico que guarda para evitar ataques de otros vagabundos y se lo clava por accidente en la garganta a Sergi cincuenta y ocho veces.

Tras el asesinato/muerte accidental, Fluvi huye de la ciudad.

El descubrimiento del cadáver de Sergi pone a la policía en aviso.

Fluvi es el primer sospechoso.

Fluvi es atrapado, encarcelado, enjuiciado y condenado a diecisiete años de cárcel.

Fluvi sale de la cárcel en noviembre de 2025 y el mundo que encuentra es muy diferentes al de la Expo de 2008. El ya mayor y con dolor de cervicales y espalda baja icono de la ciudad de Zaragoza no ha podido evitar que sigan prosperando los pozos ilegales, se truquen contadores y las hidroeléctricas malgasten agua para especular en el mercado global de la energía. El acelerón del cambio climático con un aumento de temperaturas y las duras sequías están llevando a España (y al mundo) a un estado crítico e irreversible.

Para sorpresa de Fluvi ahora hay otro héroe nacional: un señor de Murcia de cincuenta y tres años muy musculado, de tez oscura y reseca, calvo, votante de VOX y completamente desnudo. Su nombre es Sequi.

Un día, Fluvi se encuentra a Sequi en un callejón. Sequi no sabe quién es, pero él le dice que salía en una serie de televisión y que durante la Expo de 2008 de Zaragoza sus peluches estuvieron a punto de agotarse en las tiendas oficiales. Sequi le pregunta qué es una Expo.

Fluvi le dice que se calle la puta boca, que él va a volver a concienciar a las personas para que ahorren agua poniendo la lavadora a carga completa, comprando agua embotellada en el Mercadona o duchándose una vez por semana como mucho. Luego le dice que la fluva por cincuenta euros.

Sequi mata a Fluvi pisándole la tráquea. Más tarde, se va a tomar unas cañas con sus amigos Caloraki y Nosvamosatomarporculi al bar del Paco, donde se echan unas partidas al dominó criticando a Pedro Sánchez y esperando que, más pronto que tarde, llegará por fin la coalición entre PP y VOX que hará de España esa tierra unida, grande y llena de libertad en la que no tengan cabida la anarquía, la violencia, la inmigración, los homosexuales, el falso alarmismo climático y la desintegración territorial. Por la noche, ya borrachos, se van de prostitutas.

Fin.

* Como Fluvi no tiene boca se deja penetrar el espacio que tiene entre los ojos. Esta práctica, conocida como «fluvar», fue recogida por la RAE en su revisión de 1998. 

Toni Cifuentes
Toni Cifuenteshttps://autotomiarelatos.wordpress.com/
Toni Cifuentes es guía, corrector de textos y escritor (cuando puede o le dejan).

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