Queridos padres:
Somos nosotros, SS.MM. los Reyes de Oriente. Lo de «Magos» nos lo vamos a ahorrar porque ya sabemos todos de qué va esto… Y en Navidad lo único mágico es lo rápido que desaparecen los sestercios romanos de la paga extra.
Vamos a ver. Llevamos 2025 años cumpliendo vuestras peticiones, realizando el reparto de manera impecable y, en todo ese tiempo, jamás hemos faltado a nuestra cita, ni tan siquiera en la peste negra de 1350. Por eso, creemos que es el momento de pedir algunos cambios por vuestra parte.
En primer lugar, nos gustaría veros en la cabalgata como personas civilizadas y no como una horda de filisteos zombis peleando por unos caramelos sabor cerebro-limón. Sabemos que nuestro fandom es muy loco y solo comparable a la locura de las swifties, pero es vuestra obligación, como padres y madres, controlar a vuestros niños. Y, por favor, no vengáis con un paraguas para ponerlo del revés y pillar más dulces; digamos que no encaja muy bien con el discursito de Nochebuena de compartir, ser generoso y tal…
Por otra parte, queremos anunciar el nuevo acuerdo con los empleados de las tiendas locales. Desde hoy, cada persona que entre a comprar a diez minutos del cierre recibirá una piedra de carbón, concretamente una pedrada en la cabeza. Por cierto, este acuerdo no ha sido firmado por Amazon; en su momento les recomendamos que, entre entrega y entrega, dejaran a sus empleados beber un poco de leche y comer algo de turrón, pero no hemos recibido respuesta.
Para finalizar, nos gustaría reducir el número de regalos por niño. Pasa que, a partir del segundo o tercer regalo, los niños se aburren más rápido y aquí los que se juegan el pellejo somos nosotros. Subimos por las escaleras con el zurrón muy cargado, con el riesgo adicional que supone llevar unas babuchas de 54 centímetros. El año pasado, Baltasar casi se cae desde un quinto piso; menos mal que se pudo enganchar a un Papá Noel que habían colgado en el balcón. Así que este año no leeremos las cartas que parezcan el catálogo de Ikea, y el que quiera más regalos, que baje a por ellos al portal.
Sin más, nos vemos en unos días.
Atentamente,
SS.MM. los Reyes «Magos» de Oriente.
P. D. Los dromedarios quieren que dejéis de llamarles camellos… ¡Que son dromedarios, joder!


