¿En serio has entrado aquí? Madre mía, qué nivel. Bueno, ya que estás, ¿te he contado que soy un príncipe nigeriano? Ayúdame a sacar el dinero del país.
Clinc, clinc. Hale, cobrado, ya no hace falta que sigas leyendo. ¿O sí? ¿Cómo funciona exactamente lo del clickbait? ¿Se cobra por el propio clic, por el tiempo de lectura o por la cantidad de cara de asco que pones mientras buscas abajo del todo la solución al titular?
Algunos sois muy jóvenes y no lo recordaréis, además de verdad, pero hubo un tiempo en el que los titulares mostraban un suceso interesante que te invitaba a leer el desarrollo completo, no como ahora que los noticieros se dedican a las gincanas digitales. Al menos yo no recuerdo encabezamientos del tipo “Cómo aparcar tus dos Boeing 767 en el centro de Manhattan”, no sé, pero también es verdad que yo ya chocheo un poco y tergiverso los recuerdos, como que a veces creo que le di el pase a Iniesta en la final de 2010, cuando fue a Torres.
Tengo en la cabeza la primera vez que me metí en una de esas noticias. Era algo del tipo “No compartas fotos haciendo este gesto”, acompañada de una captura de alguien mostrando los dedos índice y corazón en señal de victoria. Y claro, me metí acojonado en la noticia, cómo no, a ver si resulta que por aquel selfie que me hice estaba dando la señal para que vengan a invadirnos desde Alfa Centauri y yo aquí, todo tranquilo escuchando lo último de Mocedades. Pues me meto y resulta que me pueden copiar las huellas dactilares y clonarme o algo así. ¿Pero para qué va a querer nadie otro yo, si hasta mi madre me llama de usted?
Es que ya llegan a redactar noticias como “Lo que tienes que hacer para frenar el avance de tu lepra”. Pero hijo de puta, que no acierto a darle al enlace con el muñón y no para de salirme Luis Zahera, y al final he acabado comprando acciones de la macrofábrica de celulosa.
El cuarto poder lo llaman al periodismo. Temible cuarto poder. Uyuyuy, qué poderío, madre mía, no me hagas nada, ¿eh? Clemencia, clemencia, mercy, mercy (yo he visto Juego de Tronos en versión original y lo tengo que amortizar, que night is dark and full of terrors).
¿Dónde quedaron las grandes investigaciones que hacían caer a gobiernos enteros? Ahora es todo de una mendicidad digital patética y digna de no ser emulada. Por cierto, suscríbete y dale a Like, ¡te lo imploro!
Muchos de los medios hoy en día sobreviven con noticias capciosas y publicidad institucional, que algún malpensado puede creer que no son más que subvenciones encubiertas, pero no, hombre. Que es verdad que las administraciones podrían crear un canal en YouTube 24 horas gratis dando la chapa con la ocurrencia del momento, sí, pero “ej que los jubilados no se enterarían, que el internés es muy moderno para ellos”. Pero si mi padre me enseña a mí a piratear el fútbol, qué me estás contando, colega (léase con tono chulesco y mordiéndose la lengua. El apuntar con navaja es opcional).
Que no sé yo, ¿eh? Quizás en el momento en que recibes algún tipo de ayuda eres más proclive a no morder la mano que te da de comer, pero bueno, entiendo que ande esté un plato de callos que se quite la dignidad, que está sobrevalorada. Que si tu periódico no es viable sin nuestra ayuda, pues a lo mejor es que el universo te está diciendo que aproveches el papel de tu diario y montes una churrería (qué ganas de chocolate caliente me han entrado de repente. A por ello que voy, que yo sí hago caso a las señales).
Y como no quiero perder mi subsidio para la digitalización de mi substack (lo que me ha costado reconvertirme, que vengo del cincelado en mármol), pues haré como los profesionales y me inventaré las tres cosas que andabas buscando:
1- El brikindans. A ver, en serio, que si estás con el móvil no abras el navegador ni ninguna app similar. Mira, mejor, que no cojas el móvil. Para nada. Que no, que lo sueltes, que esa señora llorando de la videollamada no es tu abuela, que es un terminator, y no le hagas caso, que no se le ha roto la cadera, ¡joder, que eso no existe!, ¡que nos vas a matar a todos! ¡¡¡Lanza el puto móvil, imbécil!!!
2- Esto… a ver, es un poco incómodo, pero es que me he metido en la Wikipedia… y resulta que sí, que parece ser que hay una articulación en el cuerpo llamada “cadera”. Que si recuperas el móvil devuélvele la llamada a tu abuela, por fa, que me estoy empezando a sentir mal.
3- Mira, que hagas clic a todo, a discreción, que a ver si va a ser cierto lo de que te pueden clonar con una foto y la verdad, que no quiero más como tú, que no te conozco pero es que lo prefiero así, en serio. Y no te lo tomes como algo impersonal.


