Descripción de mi casa por capítulos (Temporada 1)

Capítulo 1. El primero

He nombrado el primero al primero de los capítulos, no por ser el primero, el uno, el que comienza, la apertura; sino porque es el piso en el que vivo. Por eso el primero es el primero.
Vivo en un primero. Ya viví en una buhardilla y estuve en un bajo. Algo intermedio. Ni muy alto, ni muy bajo. Me gusta.
No hay suficiente altura para matarme cuando me suele dar por tirarme por la ventana. En el hospital ya me dicen que mejor me suba al tercero y acabamos antes.
En el primero se oye mucho ruido. Hacen botellón debajo de casa. Salen a tomar la fresca en verano. Les tiraría un balde de agua, pero lo agradecerían.
Así es vivir en un primero.

Capítulo 2: El recibidor

El recibidor es pequeño. No puede recibir a mucha gente. Si acaso pasa adentro. No te quedes en el recibidor. No hacía falta esa botella de vino, pero gracias.
Al repartidor le dejo la puerta entreabierta, no se asome y vea que el recibidor acaba donde empieza. Si abro la puerta entera, no queda recibidor. Si el paquete es grande y se deja en el recibidor, queda todo bloqueado como Ormuz.
¿Es el recibidor en realidad recibidoor porque es donde está la puerta principal?
El recibidor es también el pasillo principal. Así de grande es todo en mi casa. Pasa.

Capítulo 3: el cuadro de luces

El cuadro de luces es literalmente un cuadro. Se abre y adentro están los diferenciales. Diferenciales que en realidad son bastantes iguales entre sí. ¿Cuál hay que levantar cuando saltan?
El cuadro se abre como si fuera un escape-room y adivinaras una pista. Pero sólo están los diferenciales. No llevan a ningún lugar. Si acaso a la luz. 

Si pones mucha carga, salta la luz y sin luz no ves donde está el cuadro de luces. Vaya paradoja.
El cuadro de luces está junto a la puerta. En el recibidoor. El cuadro en sí es una pintura de estilo raro. Ese es el estilo: raro.

Capítulo 4: el jarrón con forma de cactus

Tengo un jarrón con forma de cactus. Es verde. Pero no verde cactus. No hay que regarlo. No es un cactus, es un jarrón con forma de cactus. Ya os lo he dicho.
Podría haber un cactus dentro del jarrón con forma de cactus. Doble cactus. Cactus por dos. Del que sí pincha. Pero le protegería el cactus que no es cactus así que no te pincharías.
Le podría poner un sombrero mexicano y un bigote. Pero sería racista. Y no soy racista, tengo madre y hermana.
El jarrón con forma de cactus está en una estantería. Vigila los libros con sus pinchos no pinchos, para que ningún invitado que haya pasado del recibidoor los robe.

Capítulo 5: la grieta en la pared

Hay una grieta en la pared. No sé cuándo salió. Tal vez ya estaba allí cuando llegué. Tal vez fueron las obras de la calle. Tal vez sea parte de la decoración haciendo juego con el cuadro de luces del recibidoor.
Es una raya amorfa. En realidad no es sólo una. Se bifurca. Bueno o trifurca. Tiene forma de vena. De las que cortarte cuando le hablas a tu casera sobre ella.
Nadie la quiere. Se avergüenzan de ella. Yo siempre trato de ocultarla. Le pongo un calendario encima, pero a veces me lo tira. Siendo ella fiel reflejo del paso del tiempo, odia los calendarios.
A veces querría pintarla, pero sé que no sería suficiente. Hay que rascar, y eso ya se sabe, todo es empezar. Y temo empezar a rascar y despellejar la casa entera dejándola en carne viva. Sólo cimientos.

Capítulo 6: El perchero

He cambiado el perchero. Tenía uno de pie, de los que tiene las patas y los ganchos que parece que esté bailando un baile regional. Bailaba demasiado por lo que lo tuve que sustituir. Me acomplejaba ver sus movimientos mientras yo no tengo cadera.
Ahora tengo uno de esos que tiene banco para sentarte a atarte los zapatos antes de salir de casa pero está lleno de cajas.
Tiene unos enganches para anclar a la pared. No me gusta hacer agujeros en la pared por lo que lo tengo suelto. Temo que empiece a bailar así que me he apuntado a clases de bachata. Mira quién baila ahora.

Capítulo 7: El humidificador con forma de queso de tetilla.

Últimamente el clima es muy seco y me he comprado un humidificador. Es chiquitito y tiene forma de queso de tetilla.
Hace poco me he hecho una analítica. Me ha dado un poco alto el colesterol y me han dicho que elimine el queso de mi dieta. Vaya.
Tengo un humidificador con forma de queso de tetilla. Ahora cuando vienen invitados les corto un poco de humidificador.
Me he comprado un queso. Lo he dejado en la habitación. El humidificador está en el frigorífico.

Capítulo 8: la lámpara con forma de Donut que venden en Ikea

Tengo una lámpara con forma de donut. No ilumina mucho pero da atmósfera. Le he echado azúcar glas por encima para endulzar el ambiente. Se han autoinvitado las moscas.
La lámpara de donut puede ser utilizada como salvavidas en el mar. Eso sí, que no esté enchufada.
La lámpara de donut es un cojín cuando tienes almorranas. Si la enciendes alivia más con el calorcito.

Es una buena compra.

Aimar Esteban
Aimar Esteban
Estudié de todo, trabajé de nada.

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