Fifu

En 1999 fue condenado por un crimen que SÍ había cometido: publicar el fanzine "Pichaku Tales". No tardó en fugarse sin llegar a publicar nunca el segundo número. Hoy, buscado todavía por los ninjas de Nintendo sobrevive como garabatero sin fortuna; si usted tiene algún problema y se lo encuentra no le dé la turra pero si quiere monigotes quizá pueda contratarle. Bueno, quizá no, seguro. Puede llegar a cobrar en bocatas de calamares. Y NO le gustan los calamares.

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