Nuevo mensaje de Tinder: persona tóxica busca ser cambiada

Hola María,

Soy Marcos, un músico bohemio al que nadie entiende y estoy buscando el amor.

Soy un fracasado en casi todo, menos en el fracaso. Ahí tengo mucho éxito.  Sé que empezar presentándome así no vende mucho, pero por lo menos soy una persona sincera, que va con la verdad por delante y que se muestra tal como es, no como uno de esos encorbatados engreídos con los que se fue mi exnovia, que están siempre fingiendo ser lo que no son.

Me apetece estar con alguien que apoye mi carrera musical como percusionista del bar Los Canallas, donde debuto cada sábado con un triángulo, una botella de anís y un palo. Estoy mirando a ver si me salen más gigs por ahí, pero la vida de artista es lo que tiene. Es muy difícil, porque la gente no sabe apreciar la música ni, en general, el arte. Mi ex, solo venía a verme a tres de cada cuatro conciertos y nunca fue capaz de entender que mi carrera de artista bohemio era mucho más importante que sus aspiraciones mediocres.

Estoy buscando una mujer segura de sí misma, no una mujer que, en cuanto me ve con dos tías, un travesti y un San Bernardo en la cama, le falta tiempo para hacerse sus paranoias, montarse sus películas en su cabeza y sus numeritos de celos, como hacía mi ex. Que también, estaba un poco loca, todo hay que decirlo.

Quiero una chica inteligente, independiente, atractiva, alegre, divertida, (pero no más que yo), con una personalidad fuerte, pero a la vez dócil, malota, pero dulce, madura, pero con cara de adolescente, que esté cómoda en su piel, que le guste leer, que pueda tener conversaciones inteligentes sobre política, historia, cultura, música y arte, que le guste el cine y el teatro, y que esté llena energía positiva. Creo que no es mucho pedir. De hecho, mi ex era así. No comprendo cómo se volvió loca después. En esta vida hay que tener el listón alto y no conformarse con la primera que pasa, porque luego así nos va. Además, yo quiero cambiar.

Que no le gusten las drogas, más que nada porque a mí me gustan mucho y hay que compensar la cosa. Y quiero cambiar. Necesito una persona centrada a mi lado, para causar buena impresión al resto de mis amigos. ¡Que se enteren esos de que no soy un Don Nadie! Y que yo también puedo aspirar a estar con una chica inteligente, independiente, atractiva, alegre, divertida, (repito, no más que yo), con una personalidad fuerte, pero a la vez dócil, malota, pero dulce, madura, pero con cara de adolescente, que esté cómoda en su piel, que le guste leer, que pueda tener conversaciones inteligentes sobre política, historia, cultura, música y arte, que le guste el cine y el teatro, y que esté llena energía positiva.

Como soy un desastre de persona, pobre de mí, y no he hecho nada en esta vida de lo que me sienta especialmente orgulloso, creo que trayendo un ser humano al mundo pagaré mi deuda con el Universo. Por esta razón, necesito estar con una pareja estable con quien tener hijos, aunque no quiero ningún tipo de compromiso. Es difícil, esto. Porque no todo el mundo es tan abierto de mente y tendría que ser alguien sin prejuicios y que pueda comprenderme. Que entienda que cada uno elige su estilo de vida, yo elegí el mío y, aunque quiero cambiar, debe aprender a aceptarme tal y como soy y no querer cambiarme. No soporto a esas personas tóxicas que quieren cambiar los demás. Pero quiero cambiar y aprender a soportarlas también. Aunque si cambio ya no necesitaré soportarlas, porque ya habré cambiado, entones nadie querrá cambiarme. Espero que me entiendas.

En definitiva, soy un diamante en bruto. Busco una mujer que me pula, (y a ser posible pulírmela yo también.  Ja, ja, ja). También tengo un agudo sentido del humor. Por cierto, no he puesto foto en mi perfil porque quiero a alguien que me quiera por quien soy (antes de cambiar) y no por las apariencias, al contrario de lo que hizo mi ex cuando se fue con Don Gemelitos de Plata.

Ahora mismo comparto casa con mi amigo Wenceslao Ivanildo dos Santos. (Tiene perfil en Tinder también, por si quieres buscarlo y ver que soy de fiar). Ya lo conocerás. Es un tipo guay. Igual la Policía Pacificadora de La Rocinha – un barrio con vistas espectaculares, en lo alto de una montaña, en Río de Janeiro, donde trabajaba de guardia de seguridad- no piensa lo mismo; pero sus compañeros de celda en la prisión de la que se escapó en medio del Amazonas, una noche de verano lluviosa y con tormenta, lo describen como una persona muy tranquila y risueña. Y fíjate si es inteligente que consiguió entrar en Europa falsificando su identidad por la de su hermano gemelo, que vive felizmente en Portugal con su mujer y sus hijos. Los muy cabrones no quieren saber nada de él, con lo buena persona que es, el Wenceslao. Tendrá muchos defectos, pero lo ha tenido muy difícil en la vida y, aun así, tiene buen corazón. Eso es lo más importante y por eso es mi amigo. (Bueno, por eso y porque me consigue drogas de calidad). Tiene un tic en el brazo izquierdo que lo hace muy gracioso y especial, y también le hace coger una pistola y disparar al vacío cuando se pone muy nervioso. ¡Uy, además es un ligón, el Wenceslao! Siempre se levanta a las tías más guapas e inteligentes, aunque luego, al pobre, no le duran las novias. No sé por qué. Al final siempre tienen alguna tara: o están locas, o ya tienen hijos, o han estado con más de dos parejas en su vida. Yo siempre le digo que no tire la toalla, que todos tenemos nuestra media naranja y además por intentarlo que no sea, que el ‘no’, ya lo tiene.  Él también está intentando cambiar, ¿sabes?, gracias a un libro de filosofía taoísta que se leyó en la cárcel y, por cierto, también busca novia. Así que, si tienes alguna amiga que esté buena y le guste cambiar a la gente, pero que no sea tóxica y pueda aceptar a las personas tal y como son, se la podríamos presentar. Si acaso, dile que es artista, que eso os mola mucho a las tías. Se sabe La Garota de Ipanema con el acordeón y hemos tocado muchas veces juntos en el bar Los Canallas. Teníamos una banda, pero nosotros dos estamos artísticamente muy por encima del resto del grupo y al final, después de noches de borracheras y disputas, terminamos separándonos. Nah, envidias, todo.

Si un día vienes a mi casa, te aviso de que es muy antigua y se está cayendo a pedazos. Estaba un poco abandonada porque el dueño la quería reformar, aunque no le daba permiso, el Ayuntamiento.

Al parecer, hay un árbol milenario en el jardín que está protegido y no se puede derribar. Así que, fuimos el Wenceslao y yo un día y le pedimos amablemente vivir ahí y pagarle solamente los gastos. Wenceslao, preocupado por no causar una mala impresión al señor y que nos dijera que no, se puso nervioso, le dio el tic del brazo y comenzó a disparar como un loco al vacío, pero aun así, le debimos de caer muy bien al dueño, porque empatizó enseguida con nosotros, se fue de la casa y no puso ninguna pega. Ni los gastos, nos pide ahora. ¿Ves?, si hablando se entiende la gente, además ganamos todos: nosotros le cuidamos el árbol al Ayuntamiento y al señor le vigilamos la casa para que no le entren criminales.

Por cierto, ¿te gusta cocinar? Es que necesito a alguien que sea creativa en la cocina, sobre todo porque me gusta comer sano y con productos de calidad, pero en mi cocina solo dispongo de una cocinilla del año 83, con tres fogones estropeados y un horno de gas con una puerta de bisagras oxidadas, que hay que cerrar metiendo el palo de una escoba, entrecruzado por el asa. De momento nos sirve de horno y también de calefacción en invierno. No quiero comprarme uno nuevo porque soy una persona sencilla y humilde y me gusta reciclar siempre que puedo. Estoy en contra del consumismo divisorio, clasista, racista y machista que invade este mundo capitalista y me niego rotundamente a comprar un aparato nuevo siempre y cuando le pueda dar uso al que tengo. Además, ese horno calienta las pizzas congeladas de puta madre y lo prioritario en mi casa, ahora mismo, sería otra nevera para poder enfriar bien las cervezas, porque con una solo no tenemos suficiente para el Wenceslao y para mí. ¡Y he visto unas neveras chulísimas en el Media Markt que te hacen unos cubitos de hielo que te pedes Mercedes!

Bueno, no quiero enrollarme mucho, que a veces me voy por las ramas, (claro, como tengo un árbol milenario en casa… jeje. Me parto conmigo mismo).

Simplemente, decirte que he visto tu perfil y creo que podemos complementarnos muy bien. ¡Ah!, y veo que eres Piscis. Mi ex también era Piscis y me dejó por Mister Zapatitos de Charol, (ojalá un día se ahorque accidentalmente apretándose el nudo de la corbata), pero yo lo tengo completamente superado y estoy preparado para lanzarme de nuevo a las puertas del amor.

Veo que eres una persona centrada, con estudios universitarios, un trabajo y, estoy seguro, querrás conocer a alguien que te dé todo lo que no pueden darte esos intelectuales universitarios arrogantes que, mucho se han leído El Quijote, pero luego no saben cambiar un barril de cerveza. Yo estudié en La Universidad de La Vida y mi sabiduría no la adquirí en los libros.

Podríamos quedar a tomar algo, por ir conociéndonos, aunque tendrás que invitarme tú porque ahora mismo el tema de la música está un poco parado y necesito el dinero para comprarme la nevera. ¡Además, no soy como uno de esos acomplejados con pasta que se creen inferiores porque les invite una mujer!

Bueno, ya me dices,

Un saludo,

Marcos.

Alba Ñilería Ilcastratihttps://uranusmagazine.com/
Es corresponsal exiliada en Urano www.uranusmagazine.com. Estudió Mediocridad Aplicada. No se ha leído El Quijote y se bajaba por Emule las pelis en español de los libros que se tenía que leer en inglés. Ganó un jarrón de cerámica con dragones orientales y asas bañadas en oro en el torneo de ajedrez de las fiestas de su pueblo. La vida le va bien.

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