Me cago en tus muertos, qué vivo estoy

6:00 a.m. Me vuelvo a casa. La gente en general y esta noche en particular ya no tienen nada que ofrecerme. Yo ya no quiero conocer a nadie más, me quedo como estoy. El mundo está lleno de seres humanos destruidos y cuando se pone el sol salen todos con sus mejores galas y las taritas al aire ¡Taparos un poco, hacedme el favor! Igual es que ya soy viejo y estoy amargado. No lo digo yo, lo veo en los ojos de la chavalada que va cuando yo vengo. Ya les llegará la trágica noche en la que solo les preocupe beber agua en los garitos por miedo a encontrarse mal al día siguiente y perder el tiempo que tan caro les cuesta conseguir. Si yo también fui joven hace dos años. Me cago en la velocidad. Me cago en que me dé igual. Lo único que quiero es llegar a casa, comerme las sobras de mi cena estratégicamente calculada para hacerme feliz ahora y meterme en el sobre. Meterme en el sobre. Hasta a las palabras les sienta mal el tiempo. 

6:30 a.m. Espero que mi compañero de piso no se haya atrevido a profanar mi banquete, pienso mientras subo las escaleras. Sí, compañero de piso… Dirás tú que tan viejo no seré, pero la procesión va por dentro. Oh dios… No puede ser posible… Dime que no… El sinvergüenza se ha dejado las llaves por dentro. Espero que tenga el móvil lo más cerca de la cara y sacarlo de ese sueño insulso que estará durmiendo porque ni luces ni imaginación tiene… El teléfono al que llama está apagado o f…. Valiente hijo de p…. Voy a aporrear la puerta… Pum, pum, pum… No son horas para aporrear nada pero… Pum, pum, pum… Nada… Pues timbro…. Ding, dong… Maldito narcoléptico de m… A saber a qué hora se acostó jugando al Fornite… Y qué hago yo ahora con esta mala leche y los espaguetis ahí dentro, tan cerca y tan lejos. Quiero gritar pero… Tampoco son horas.

7:00 a.m. Voy a escribirle por whatsapp todo lo que pienso porque esto no puede quedar entre mí y yo… Escojo los insultos que me llenan la boca… Baboso, imbécil, payaso… No funciona. Lo pienso de corazón, pero no funciona. Es que ya ni siquiera estoy enfadado. Estoy triste. Estoy triste porque tengo hambre y no puedo sentir más cosas de lo triste y hambriento que estoy. Podría intentar dormir en las escaleras pero la espalda… ¡Ay la espalda! Tengo mis 32 años concentrados en la zona lumbar y eso sería fatal. Qué incómodo es el mundo de repente. Quiero hacerme bola como un niño chico. Si hay una solución a todo esto no quiero ni encontrarla ya. Quiero quejarme. Quejarme fuerte porque soy viejo y comparto piso con un tarado y tengo sueño y hambre y frío. Sí, también frío. Y no quiero salir al mundo porque está más frío aún y sigue lleno de jóvenes borrachos. 

7:30 a.m. Hay que ver qué lento pasan los minutos cuando no los necesitas. Ahora también estoy aburrido. Voy a bajar al portal a ver por qué coño no sale el sol. Miro al cielo a través de la puerta y señalo mi reloj pidiendo explicaciones. Acabo de recordar por qué salgo por las noches. Qué solo estoy. Por favor, que alguien pase tiempo conmigo para no tener que hacerlo yo.

7:45 a.m. Aún. Mira, voy a salir. Me estoy volviendo loco aquí encerrado y parece que ahora sí está amaneciendo. Me peino un poco y yo creo que paso por una de esas personas que madruga los sábados por eso de que la vida es demasiado corta aunque ahora mismo me parece larga de cojones. Venga, salgo. Uff, qué rico este olorcito a mañana ¿Qué hace ese colgado? ¡Tú, cuidado, que te vas a caer! Ploff. Vaya hostia contra la calzada. ¡Pero levántate, hombre, que te va a pasar un coche por encima! No me digas que tú puedes porque no puedes ¡Pero pon algo de tu parte!  Venga que te llamo un taxi… Quieto ahí que viene ahora ¡Nada hombre!

8:00 a.m. Soy un superhéroe. Mira qué hora es y ya he hecho la buena acción del día. Ojo que ya están los bares decentes abiertos. Esto es otra cosa. Si hasta siento la brisa marina en la piel ¡Y no hay ni dios por la calle! Cualquiera diría que el mundo es mío. Me gusta. Bueno hombre, por ahí vienen dos señoras a quitarme el trono. Calculo su edad, la sumo y la divido entre la mía y me salen cuatro como yo. De repente soy joven otra vez y me siento generoso, así que venga, os lo regalo. Vuestro es, mío no. Además, no sabría por dónde empezar a meterle mano. Con un café y unos churritos me conformo. Vaya brebaje celestial y cómo crujen… Ale, 5 estrellas, de Local Guide ¿eh? Qué espectáculo ver cómo despierta la ciudad. Si es que es bien bonita. Qué suerte vivir aquí. Ponme otro café que hace tanto tiempo que no duermo que ya no necesito dormir nunca más.  
9:00 a.m. Y ahora, con la calma, un paseito ¡Pero qué fuente – rotonda tan bonita madre mía! 5 estrellas para ti también.  Mira a ése con el patinete eléctrico, qué feliz va. Parece contagioso ¡Buenos días! Y me los devuelve con una sonrisa. Lo que yo decía, me ha contagiado. Voy a escribirle a mi compañero de piso…. Oye tío… que retiro lo dicho, que te quiero un huevo… Te vas a reir cuando leas todo esto jajajaja Pensarás que estoy borracho o puesto de algo pero te juro que le estoy encontrando el sentido a todo este sinsentido. Te lo cuento al llegar.

Alba Dalama
Arquitecta, pero no mucho. Relaciono cosas y las cuento en https://www.instagram.com/encollage.

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