Los 5 mejores episodios de ‘Amor de guardia’

Durante estos últimos años los grandes servicios de streaming nos tienen acostumbrados, y aburridos, a sus batallas legales por hacerse con los derechos de las grandes sitcoms de la historia. Seinfeld, Friends o Malcolm son solo algunas de las grandes series que se han paseado por las principales cadenas y que, sin que a nadie le quepa ninguna duda, seguirán su periplo interminable hasta que Disney finalmente compre toda la producción y exhibición mundial.

Pero tras esta ardua batalla por tener series de éxito en su catálogo hay un dato que llama poderosamente la atención, hablamos por supuesto del caso de la producción polaca Twoja Metoda. La sensacional sitcom policial de 2002, que poco o nada tuvo que envidiar al éxito internacional de Friends, acumuló premios y buenas críticas durante la única temporada (23 episodios) que inexplicablemente llegó a producirse. Bautizada en España con la libre traducción de Amor de guardia, hemos recopilado los que consideramos que son sus 5 mejores capítulos. A la espera de que Amazon, Netflix o HBO resuelvan sus litigios y alguna suelta por fin tan querida serie. Qué mejor manera habría de celebrar su vigésimo aniversario.

5. El del duro adiós

Amor de guardia supuso el 1% del PIB nacional de Polonia durante el año de su emisión. Patrocinadores, merchan, turismo a los estudios donde se rodaba… Una cifra increíble que nos hace preguntarnos de nuevo por qué no hubo más temporadas. Aunque uno de los motivos con los que más se ha especulado es por las conocidas desavenencias entre Kacper Nowak, creador y guionista, y el actor Piotr Dudek. Y es que al más puro estilo George Constanza en Seinfeld, el personaje de Dudek, Apol, hacía las veces de alter ego de Nowak, y que prácticamente “roba” la mayoría de gags y escenas cómicas en las que comparte pantalla con el resto del elenco. Quizá lucha de egos, quizá el rumor de que Dudek llegó a exigir más del triple de lo que ganaban sus compañeros, el personaje de Apol desaparecía al final de temporada, lo suficientemente tarde para que el espectador siguiera enganchado, pero también a tiempo para no aparecer en la season finale. En el episodio que nos ocupa, brillante todo sea dicho por parte de la interpretación de Dudek, Apol se embarca en lo que a priori sería solo una elipsis de dos meses en la serie en busca del último escarabajo verde de Egipto. De esta manera, se resolvería mucho antes el caso del asesino de la pirámide. Tales eran los planes de sus guionistas hasta que, por exigencia posterior de Nowak, el personaje ya nunca volvería a la pantalla. “Quién mandaría a Apol despertar a aquellos espíritus en aquella esfinge, todo por un escarabajo que finalmente no fue necesario”, estas fueron las palabras con las que se “explicaba” el final de uno de los mayores hallazgos cómicos en lo que llevamos de siglo.

4. El del beso

Después de toda sitcom que se precie, siempre hay actores y actrices que se encasillan para siempre, y alguno/a que se mantiene. De Irenka Filipek (Ali) ya se han derramado y se seguirán derramando ríos de tinta. Especialmente tras convertirse en la primera “chica Almodóvar” polaca. Pero el peculiar caso de Pawel Walor (Adam) resultó aún más llamativo. Tras uno de los episodios más recordados, El del beso, en el que finalmente se confirma el romance entre ambos personajes. Algo que los espectadores temíamos y -por razones obvias- nos resultaba repulsivo. Walor reconoció posteriormente la profunda huella que dejó en su religiosa conciencia dicha trama, decidiendo pocos meses después de acabar el rodaje volcarse en la diócesis de su Cracovia natal y renegando del “demoníaco camino del show business”.

3. El del musical

En plena mitad de temporada, y con el romance de sus protagonistas, Adam y Ali, recién inaugurado, la sitcom da un vuelco a su propio formato para realizar un episodio musical. El escenario de la comisaría donde trabajan los protagonistas se convierte aquí en un gran teatro polaco pero a lo Broadway en el que los espectadores quedamos deslumbrados ante coreografías imposibles, homenajes por supuesto a West Side Story o La pequeña tienda de los horrores (dos de las mayores influencias argumentales de la serie) y hasta una adaptación de una jota. Siendo este último homenaje marca personal de Federico Leranga, director aragonés a cargo del episodio. Uno de los dos únicos episodios de la temporada que rompen con el formato habitual y que no revelaría hasta sus minutos finales la ubicación de la siguiente víctima del asesino de la pirámide.

2. El de las gemelas

El otro episodio, además del musical, en que la serie variaba de formato era el del caso de las gemelas. Un episodio autoconclusivo, que se estrenaba en septiembre de 2002, justo un año después del atentado del 11S. Y aunque Nowak, un hombre de parcas palabras con la prensa, nunca aclaró los rumores de su fichaje por Universal -finalmente sería Paramount con quien firmará-, la serie dejaba para el recuerdo un críptico homenaje al atentado de Nueva York. Sin risas enlatadas, con un falso plano secuencia y en blanco y negro, los creadores aludían a la influencia de Hitchcock y Woody Allen en lo que para, según ellos, era “la mejor imagen que estudiantes de cine como nosotros teníamos de NY”. Un misterio, dos gemelas, señores con barba y un tercio final de episodio donde se leían los alrededor de 3000 nombres de fallecidos en la tragedia componían este ensayístico episodio. Un homenaje que tampoco es que hiciera las delicias entre los espectadores estadounidenses, pero que no enfadaría a muchos anunciantes ni políticos que, o no lo entendieron, o directamente ni lo vieron.

1. El piloto

Por supuesto no podíamos dejar de citar en este top al episodio que lo inició todo. Con unas cifras bastante disimuladas en su estreno, que sin embargo se vieron exponencialmente incrementadas en su reposición de cara al segundo capítulo. Seguramente un efecto “boca a boca” de la época. La serie comenzaba fuerte; con un flashback que nos situaba 20 años atrás, una mujer que acaba de dar a luz a mellizos, una noche lluviosa y un terrible asesinato “piramidal”. Aquella noche nacería un asesino en serie que dejaba huérfanos a dos mellizos recién nacidos. Separados al poco de nacer (a Ali la adoptaría la esposa de fértil del alcalde y Adam se criaría en un orfanato), los destinos de estos se volverían a cruzar dos décadas después para resolver juntos un caso que les une, sin que ellos aún lo supiesen, desde su misma concepción.

**

Así daba comienzo un gran misterio, un elenco impecable, una producción única, un romance como mínimo cuestionable y, sobre todo, una sitcom única. Los hay que defienden que, sobre todo dado su final (que no desvelaremos para evitar spoilers importantes), los espectadores no deberían ver más episodios de Amor de guardia, para preservarla tal y como lo que fue, sin secuelas metomentodo. Y también está el bando que no separa autor de obra, para sentenciar que las acusaciones contra Kacper Nowak de racismo hacia el lobby egipcio polaco son solo la punta del iceberg que justificaría olvidar para siempre esta producción. Sea como fuere, no cabe duda que Twoja Metoda fue una serie sin complejos, imposible de realizar hoy en día por los temas que trata, y con unos escritores y actores en pleno estado de gracia.

José Cabrera
Jose Cabrera es cómico, guionista y escritor. Tiene varios monólogos grabados en Phi Beta Lambda y Me duele la cabeza. Es autor de la novela "A ciegas". Presenta el podcast "Palabrotes" y es buena gente.
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