Guía definitiva para ser escritor

Pasos para lograr el éxito inmediato como novelista o poeta o dramaturgo

Busca el lugar más cómodo de tu casa. Lo ideal es que sea un lugar soleado, con una ventana grande que mire a una montaña. Debe ser tranquilo, sin ruidos y con un poto. Ese lugar será tu Templo.

 Llena tu Templo de libros. Ordénalos por color y tamaño. Pon muchos detrás de ti por si alguna vez te hacen una entrevista. No hace falta que los leas.

Cómprate el ordenador más potente del mundo. Cuanta más RAM tenga y mejor sea la tarjeta gráfica, mejor escribirás. 100 % garantizado.

Antes de comenzar a escribir, documéntate bien. Navega por internet con tu ordenador potente y encuentra información que aporte y te inspire para tu historia. Luego, desconéctate de internet. Esto evitará distracciones innecesarias y que te roben las ideas.

Borra todo el historial o, al menos, las pestañas del porno.

Establece un horario y un número mínimo de palabras al día. La rutina es saludable a la hora de escribir y mejora el tránsito intestinal.

No pienses. ¡Escribe rápido! ¡Es tu primer borrador! Luego vendrá el momento de corrrejirff.

Recuerda guardar lo que has escrito al final del día. De otro modo, se borra y da mucha rabia. Otra opción es dejar el ordenador encendido SIEMPRE.

Aunque sientas la tentación, no te masturbes mientras escribes. Ten cerca, por si acaso, un rollo de papel higiénico.

Prepárate dos litros de té verde. Estimulará tu organismo y despejará tu mente. La cocaína también sirve.

Abre la ventana y grita al mundo que eres el mejor escritor. Eso te dará confianza. Cuantas más veces lo grites y cuanto más alto lo hagas, mucho mejor.

Ten siempre a mano un palo con el que golpear tu ordenador. Esto aclara las ideas y hace que tu ordenador te obedezca.

Escribe de pie. Puedes operarte las rodillas. Hemingway, Virginia Woolf, Dos Passos o Nabokov, por ejemplo, tenían las rodillas operadas y caminaban como un pato. El Dr. Roman es el mejor. 678 999 677. Sale barato y, después de la operación, regala piruletas.

Evita las distracciones de familiares y amigos.

Evita los porros.

Evita los ansiolíticos.

Evita el caballo.

Evita la MDMA.

Evita las anfetaminas.

Evita la cerveza. En el caso de caer en la tentación, emborráchate mucho e intercala sorbitos de jarabe para la tos. Y también de cocaína.

Evita hablar con tu madre antes de ponerte a escribir.

Riega el poto.

Si te bloqueas, participa en una guerra. Si es mundial, mejor. Regresa con vida. Esto es importante.

Abraza al poto. Dile que todo es una mierda y que nunca serás escritor.

Toma metilfenidatos. El Ritalin está bien.

Llora.

¡No, madre! Es mi sueño. ¡Mi sueño!

Si te bloqueas, vete al bar de la esquina donde siempre entra y sale gente rara. Charla con ellos. Escucha atentamente. Presta atención a su forma de hablar, a lo que dicen, a las pausas, los gestos. Toma notas. Diles que no eres policía. Sal corriendo.

Contén la hemorragia. Llama a urgencias.

Cómprate un arma. La ametralladora Thompson .45 ACP es guapa. Dispara a todo el que entre en tu Templo y grítales que no estás drogado y que ser escritor es lo más importante para ti.

Sigue llorando.

Usa lápiz gordo.

¿Qué, madre? ¡Déjame en paz!

Vístete de negro. Apaga las luces y baja las persianas. Si alguien entra en tu Templo, no te verá mientras le disparas.

Viaja por todo el mundo con dos mudas y una botella de whisky. Regresa con vida.

Si en la montaña frente a tu ventana hay cabras, dispárales con tu Thompson .45 ACP mientras gritas: «¡SOY ESCRITOR!».

Si aun así te desanimas o no estás inspirado, apaga el ordenador. Lee. Lee todo lo que puedas. Date tiempo. Aprende de los mejores. Estudia. No hay prisa. Abraza a las personas que quieres. Diles lo importantes que son para ti. Diles que dejarás el Ritalin, la cerveza y la cocaína. No te culpes porque el poto se haya secado. Seguramente le daba mucho el sol. Trabaja en otra cosa. Escribir no da dinero. Algún día escribirás algo bueno. Algo que puedas lanzarle a la cara a a todos esos que no creyeron en ti. Podrás decirles: «¡Eh, Nabokov, cómeme el rabo! ¡Mira lo que he escrito, Nabokov! Ahora, ¿quién es el tarado politoxicómano que nunca llegaría a nada, eh, Nabokov? ¿Te gusta mi ametrallladora Thompson .45 ACP, Nabokov? La compré en una subasta. Me costó un pastizal, pero no me importó gastarme ese dinero. ¿Sabes por qué? Porque ahora soy rico, después de publicar Las tinieblas en la choza del silencio. ¡ÉXITO INTERNACIONAL, PAYASO! Mierda… ¡Nabokov, no corras! No eres más rápido que las balas de mi Thomson .45 ACP. Joder, se ha encallado… Putamierda… Ahora. ¡Jajajajaja! Salta, Nabokov. ¡Baila, baila! ¡JAJAJAJA! ¡Baila como un pato con tus rodillas operadas! ¿Qué? ¿Que no eres Nabokov? ¿No he publicado ningún libro? ¡Mientes! ¡Todos mentís! ¡Salid de mi Templo! ¡MARCHAOS! Salid…

Llora hasta que olvides. Una mala tarde la tiene cualquiera.

Inténtalo de nuevo al día siguiente. Recuerda: una buena rutina, la constancia, el aprendizaje y pagar la fianza son las mejores armas de un buen escritor. Y la Thompson .45 ACP, claro.

Toni Cifuenteshttps://autotomiarelatos.wordpress.com/
Toni Cifuentes es guía, corrector de textos y escritor (cuando puede o le dejan).

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