Carta de ruptura de unas mancuernas del Decathlon

Luis, tenemos que hablar.

No sabemos cómo empezar a decirte esto, pero seremos directas. No podemos más, no vamos a seguir con esto. 

Es una pena que hayamos llegado hasta este punto. Todo empezó tan bien durante el confinamiento, con tanta energía y tanta intensidad. Te esforzaste tanto porque estuviéramos juntos, echamos tantas horas en compañía y se te veía tan implicado. Siempre estabas dispuesto a dedicarnos la atención que nos merecíamos y nosotras disfrutamos arropadas por tus manos, sintiendo tu sudor y tus músculos tensos tan cerca.

¿En qué momento perdiste toda esa pasión por nosotras? ¿En qué momento decidiste darnos de lado? Nos hemos hecho tantas preguntas de qué pudo pasar y la conclusión a la que llegamos es que no fue por nuestra culpa. Siempre hemos estado ahí, manteniendo nuestras ganas y nuestro mismo peso exacto cada una.

Nos creímos tus putas mentiras de que esto iba en serio y que íbamos a estar juntos para siempre. Qué gilipollas fuimos al creernos eso. “Es que no necesito pagar un gimnasio, os tengo a vosotras”. Ya, claro. Luego nos tuvimos que enterar, por la esterilla, que habías pagado el gimnasio desde enero y que volviste a ir una vez se pudo empezar a salir a la calle, hipócrita de mierda.

Fue gracias a nosotras que te empezaste a ver bien, tonificamos tus brazos y tus pectorales y ¿cómo nos lo devolviste? Pasando de nosotras cada vez más. Que si se levanta el confinamiento y se abren las terrazas y tú fardando de cómo te estabas poniendo gracias a nosotras (si, esto lo sabemos gracias a la esterilla que te llevabas a todas partes para parecer más guay). Quizás no recuerdes la última vez que nos cogiste, pero fue muy bochornoso. No aguantaste ni 3 minutos cariño, fue muy lamentable y aún así nosotras no rechistamos.

Esto se ha acabado. Muy intenso al principio pero ya vemos que nunca quisiste una relación estable, tú lo que querías era probar “las pesas del Decathlon” y, sobretodo, alimentar tu puto ego. Por cierto, suerte con tu nueva barriguita cervecera, seguro que con ella si que tendrás una relación duradera.

Hasta nunca.

Nyamba 2kgs.

Diego Ramos
Buen sirviente de sus gatos, le gusta escribir, hacer música y decir que es medio portugués.

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